Mensaje Presidencial
Cada comienzo es una oportunidad, pero creemos firmemente que este tiempo es uno de carácter divino, ya que ha sido preparada por el Señor para el crecimiento, la formación y el cumplimiento del propósito al que hemos sido llamados. La Universidad Pentecostal Mizpa desde el 1937 no ha sido solo un espacio de aprendizaje académico, sino el hogar de una formación integral, en el cual existe un espacio donde la fe y la excelencia académica caminan juntas en el carácter y servicio.
Aquí afirmamos que la excelencia honra a Dios y que cada talento ha sido sembrado en un terreno con una misión mayor para servir al Todopoderoso Dios.
Les animo a continuar caminando en su formación teológica con valentía, disciplina y pasión con nosotros. Vendrán desafíos, pero véanlos como instrumentos que Dios utiliza para fortalecer su fe y expandir su capacidad. Recuerden que no están solos: el Espíritu Santo nos guía, nos capacita y nos impulsa a ir más allá de lo que humanamente creemos posible.

Como comunidad Universitaria Mizpa, sigamos edificando con unidad, respeto y amor. Que cada clase, proyecto y esfuerzo sea una expresión de nuestro compromiso con la verdad, la justicia y el Reino de Dios.
En la Universidad Pentecostal Mizpa formamos líderes con excelencia académica, principios cristianos y compromiso con la sociedad. Nuestra misión es preparar profesionales íntegros, guiados por la fe y capacitados para transformar el mundo.
La educación es una herramienta poderosa cuando se une a la fe, fortalece el carácter y afirma el llamado de Dios en cada estudiante. En Mizpa no solo formamos profesionales, formamos personas con propósito. Que el Señor bendiga su entrada y su salida, y que todo lo que emprendan prospere conforme a Su perfecta voluntad.
Bienvenidos a un nuevo tiempo en Dios. Con estima y oración constante. Les invito a ser parte de esta visión que educa con propósito y valores eternos, a ser parte de una generación que marca la diferencia, los esperamos para crecer juntos en conocimiento, fe y servicio.
Efesios 4:11–13 (RVR1960)
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
Rvdo. Pablo Ramírez Barreto,
Presidente